miércoles, 7 de agosto de 2013

El dueño de mi arte. Autora: María Border.

Sinopsis y portada extraídas de amazon.com

Julieta Figueroa Paz era un torbellino caprichoso de cinco años cuando conoció a Lautaro Díaz Villar un poco mas grande que ella. Él la llamó “linda” y le regaló las primeras acuarelas con las que Julieta descubrió su pasión por pintar.
La atracción crecerá con ellos en el tiempo. Cada encuentro estará signado por la fascinación que se tienen, pero ambos son orgullosos y desafiantes y ninguno está acostumbrado a perder. 
Él peleará por poseer sus pinturas y a Julieta.
Julieta será una contrincante difícil y aceptará cada desafío.
“Siempre hago lo que se me da la real gana Julieta. Creí que lo sabías”.
“Creciste en medio de gente que te hizo creer que sos lo máximo. Despertate Lautaro. Sos de carne y hueso. Un mortal al que se puede tomar o dejar. Igual que a cualquiera”

martes, 6 de agosto de 2013

Mía. El Gato y El Ratón. Autora: María Border.



Sinopsis:

Cansada de ser acosada por el dueño de la productora para la que trabaja, Miranda Serrano consigue un puesto como secretaria en el estudio jurídico Salerno, considerando que allí estará bajo las órdenes de gente seria y profesional. El doctor Santiago Albarracín, miembro destacado del estudio, será su jefe. Además de un hábil profesional, Santiago es seductor, mujeriego y no está acostumbrado a que las mujeres le digan que no. Mucho menos un “minón infernal”, como su nueva secretaria. Entre atracción y rechazo, descubrirán secretos familiares y temores propios. En la búsqueda por lograr sus objetivos, vivirán situaciones límite, incursionando en el juego “del gato y el ratón”. ¿Quién será el gato? ¿Quién el ratón?

lunes, 5 de agosto de 2013

Me llaman Artemio Furia. Autora: Florencia Bonelli.

Me llaman Artemio Furia

Sinopsis extraída de florenciabonelli.com





Buenos Aires. 1810. Artemio Furia no es un hombre común. Es un gaucho cuyo nombre se pronuncia con respeto y temor en todas las esferas de la sociedad. Entre 1806 y 1807, sus centauros y él sirvieron en los ejércitos de Juan Martín de Pueyrredón para expulsar a los ingleses. Su influencia entre los paisanos es decisiva. Se dice que, con un chasquido de sus dedos, puede sublevar a toda la campaña. Cuando palpita la Revolución de Mayo en el campo y en la ciudad, contar con las huestes del gaucho Artemio Furia puede significar la victoria.